La calidad del sueño

Un buen descanso es fundamental

El sueño es un pilar fundamental de nuestra salud, tan importante como una dieta equilibrada o la actividad física regular. Es esencial no solo para la recuperación física y mental diaria sino también para la prevención a largo plazo de enfermedades crónicas y agudas.

No se trata sólo de cuántas horas pasamos en la cama, sino de cómo esas horas de sueño nos restauran y preparan para el día siguiente. Un sueño de buena calidad incluye varios ciclos completos de las distintas fases del sueño, durante las cuales se repara el cuerpo y se da soporte a procesos fundamentales para mantener la salud mental y el bienestar emocional. 

Factores como la facilidad para quedarse dormido, el número de veces que nos despertamos en la noche, la cantidad y profundidad de sueño en cada uno de sus ciclos, y cómo nos sentimos al despertar, juegan un papel crucial en la determinación de la calidad del sueño.

Un buen descanso nocturno se refleja en un despertar refrescado y la capacidad para mantenernos alertas y con energía durante el día.

Consecuencias de la falta de un buen sueño

Las consecuencias de privarnos de las horas de sueño necesarias para nuestro cuerpo inicialmente pueden pasar desapercibidas o más bien no le damos la atención requerida.

Porque cuando tenemos que empezar un día sin haber dormido bien sin duda nos sentimos cansados, sin energía, irritables, con menor capacidad de concentración y enfoque, incluso hasta con ansiedad, menos coordinación motriz o falta de memoria, sin embargo generalmente asumimos que es “normal” sentirnos así. 

Pero cuando no dormimos el tiempo necesario y eso se mantiene en el tiempo, además de que se agravan los síntomas ya mencionados se afecta todo nuestro organismo:

  • El sistema inmunológico, el cardiovascular y el metabólico entre otros tienen no se reparan adecuadamente.

  • Muchas funciones de nuestro cuerpo se empiezan a ver afectadas, lo que eventualmente genera enfermedades más complejas y de mayor impacto en nuestra salud.

Existen muchos estudios científicos que demuestran que tener una mala calidad de sueño aumenta nuestro riesgo de tener enfermedades crónicas como diabetes, trastornos cardiovasculares, cáncer y depresión, entre otras.

Identifica si duermes bien

Si tienes interrupciones frecuentes del sueño, dificultad para conciliarlo o un descanso que no es reparador pueden ser indicativos de problemas subyacentes que requieren atención.
Muchos problemas del sueño suelen pasar desapercibidos porque los asociamos a otros sucesos, por eso te dejamos aquí este test que con bases médicas y científicas para descubrir si tienes un problema de sueño.

Algunos de los aspectos que se evalúa a profundidad con el Test de Calidad de Sueño son si te despiertas sintiéndote descansado y alerta durante el día, si te duermes rápidamente (dentro de 30 minutos), si no te despiertas frecuentemente durante la noche y si no tienes dificultades para volver a dormirte si te despiertas. Además, es importante evaluar si no necesitas dormir demasiado tiempo para sentirte descansado y si no experimentas somnolencia excesiva durante el día.

Y no importa qué tan grande o pequeño sea el problema de tu sueño, es importante que lo atiendas lo antes posible. Y lo mejor es identificar las causas que realmente lo están originando antes de tomar medidas que solamente atenúan los síntomas. 

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