Una alimentación saludable es la que aporta todos los nutrientes, energía y bienestar que cada persona necesita para mantenerse sana, sentirse bien y con energía para desarrollarse adecuadamente en su vida diaria. Desde la perspectiva de medicina sistémica es la que brinda todo lo necesario para que una persona se desarrolle plenamente, es decir, para que todo su cuerpo, mente, emociones y sentido de vida funcionen saludablemente.

Entonces en un sentido completo, entendemos que debemos alimentar adecuadamente a nuestro cuerpo, nuestra mente y también nuestras emociones. 

Pero vamos a empezar por entender de manera práctica qué es la alimentación saludable que se refiere a nuestro cuerpo. Para que una alimentación sea saludable:

  • Se requiere ingerir una variedad de alimentos que aporten los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de todo el organismo en su conjunto. Estos nutrientes incluyen las vitaminas, minerales, proteínas, grasas, carbohidratos y agua.
  • Se necesita entender que cada persona es única y que cada organismo tiene diferentes requerimientos porque atraviesa diferentes circunstancias, teniendo capacidades distintas para responder a los estímulos externos.
  • Se debe considerar que cada órgano y función vital de nuestro cuerpo tiene ciertos requerimientos específicos de nutrientes para lograr su buen desempeño, que si no son cubiertos empiezan a crear un desbalance puntual pero también en el conjunto del cuerpo.  

 

Pero ¿Qué significa esto en la vida diaria?

Actualmente hay mucha información disponible acerca de la comida, de qué comer, de qué no comer, de diferentes tendencias sobre alimentación y modas al respecto. La verdad es que llega a ser abrumador, porque los planteamientos resultan confusos y hasta contradictorios. 

Además nos confundimos con el concepto de dieta, porque deberíamos de entenderlo solamente como “el conjunto de sustancias alimenticias que un ser vivo toma habitualmente” pero la mayoría de las veces la utilizamos para hacer referencia “al control, regulación y restricción de la cantidad y tipos de alimentos que toma una persona, generalmente con un fin específico.”

Esto ha provocado que cuando queremos hablar de una alimentación saludable brinque inmediatamente a nuestras mentes la idea de que para comer saludablemente “hay que estar a dieta” (entendiendo que hay que restringir la ingesta de alimentos).

¡Nada más falso que eso!

Entonces empecemos por entender y asimilar en nuestra vida cotidiana, que el conjunto de alimentos que debemos comer debe de ser el que cubra todas las necesidades de nuestro cuerpo para funcionar bien, sanamente. Y que al hablar de una “dieta” específica, solamente habría que entender que es un grupo de alimentos que se elige para buscar un objetivo específico. 

Nosotros consideramos que lo ideal debería de ser, siempre, elegir nuestra alimentación en función del objetivo de estar sanos de verdad, porque la salud es el punto de partida para nuestra supervivencia. Ningún otro objetivo debería de estar sobre este.

Regresamos entonces a la respuesta que buscamos: una alimentación saludable significa de manera práctica en nuestra vida diaria que debemos de tomar conciencia de lo que comemos para que todo aquello que introducimos en nuestro organismo tenga un impacto positivo y sanador, no lo contrario. 

Pero también hay que saber que un mismo alimento o sustancia puede ser una medicina o convertirse en algo dañino: todo depende de la dosis, de la persona que lo toma y de sus circunstancias.

Por eso es que nosotros siempre animamos a nuestros pacientes y amigos a hacer un esfuerzo por conocer cómo funciona su cuerpo, identificar qué necesita, qué le hace bien y qué no le hace bien, considerando también las necesidades específicas que cada uno tiene en función de su momento de vida y circunstancias que enfrenta. 

 

¿Cómo elegir una alimentación saludable? 

Hay algunos principios que pueden ayudar como orientación general para todas las personas y que sin duda harán que nuestra alimentación diaria sea mejor para nosotros. 

Para preparar nuestra dieta diaria es bueno considerar que sea:

  1. Completa o variada porque debe incluir todos los grupos de alimentos, en su forma macroscópica hablamos de carbohidratos, lípidos y proteínas y en su forma microscópica vitaminas y minerales.
  1. Equilibrada porque las cantidades de los macronutrientes deben guardar cierta proporción con respecto al valor energético total, con el fin de evitar déficit o exceso en relación a los requerimientos específicos de cada persona. 
  1. Inocua porque debe estar libre de agentes patógenos. Esto implica elegir alimentos naturales y evitar los procesados, refinados o que incluyen químicos dañinos para el cuerpo.
  1. Suficiente porque la alimentación debe satisfacer las exigencias energéticas y cambios fisiológicos del organismo. 
  1. Adecuada porque debe responder adecuadamente a la actividad, edad, sexo, estado de salud y momento fisiológico por el que esté pasando la persona. Y también debe de ser coherente con su contexto, creencias y estilo de vida. Esto significa que debe de adaptarse a nuestro ser, entendido de manera integral. 

Entonces, lo que queremos compartirles es que la alimentación verdaderamente saludable es la que es PERSONALIZADA. Así estaremos seguros de qué alimentos y en qué cantidad son los que funcionan para nosotros como medicina, como alimento bueno para nuestro cuerpo, mente y emociones.  

Y cuando tenemos un aspecto específico de nuestra salud que necesitamos atender o resolver, es muy importante acompañar a nuestro cuerpo con la alimentación que pueda ser favorable para los procesos que el cuerpo necesita restablecer. 

Por ello los planes de alimentación o dietas específicas deben de considerarse de manera temporal, enfocados a tratar un proceso determinado de desequilibrio en el cuerpo, por ejemplo, una dieta antiinflamatoria, anti cándida, para tratar enfermedades autoinmunes o alergias alimentarias.

Además, una vez que nuestro metabolismo funciona óptimamente porque se ha tratado el proceso inflamatorio sistémico o estrés oxidativo que pudiera haber de fondo en nuestro organismo, como ganancia secundaria nuestra composición corporal se regula y descubrimos que estamos en nuestro peso ideal, ese peso que es saludable y óptimo para nuestro desarrollo. 

Una vez que nuestro organismo se recupera y logramos el objetivo de salud inicial, solo queda regresar y mantener una alimentación saludable, personalizada en cuanto a nuestras actividades, requerimientos diarios, gustos y estilo de vida. Retomar el proceso natural de alimentarnos para mantenernos sanos de verdad con una relación saludable con la comida.

Esta es la razón por la que nosotros consideramos que no existen dietas ni planes de alimentación absolutos que podamos llevar por tiempo indefinido. Lo que hemos constatado que realmente sirve es atender específica y temporalmente los desequilibrios de salud o enfermedades para después retomar la alimentación como el proceso natural que es, conociendo qué alimentos son saludables y mejores para cada persona.

En resumen, podemos decir que: 

  • Nosotros consideramos que no existen dietas ni planes de alimentación absolutos que podamos llevar por tiempo indefinido.
  • Es de gran ayuda atender específica y temporalmente los desequilibrios de salud o enfermedades a través de la alimentación.
  • Es indispensable personalizar la alimentación para que realmente sea saludable.
  • El objetivo de nuestra alimentación debería siempre ser el mantener y mejorar nuestro estado de salud y con ello todos los procesos del cuerpo regresan a su buen estado y funcionamiento óptimo. 
  • El peso corporal ideal, se logra como consecuencia y ganancia secundaria del buen funcionamiento del metabolismo.
  • En nuestra alimentación tenemos una gran oportunidad para influir directamente en nuestra salud.
  • Una vez que una persona está sana, lo que queda es retomar la alimentación como el proceso natural que es, conociendo qué alimentos son saludables y mejores para cada quien.

 

Personaliza tu alimentación para que sea saludable para tí.

Personalizar tu alimentación es más fácil de lo que crees, solamente hay que dedicarle un poco de tiempo para aprender sobre tus necesidades y descubrir cómo funciona tu mejor tu cuerpo. También ayuda el buscar apoyo o cierta orientación inicial de expertos en nutrición porque una vez que conoces más sobre tu condición de salud y requerimientos reales, tomar mejores decisiones sobre cómo alimentarte y qué comer, resulta mucho más sencillo.

El primer paso es poner atención en tu cuerpo, en cómo te sientes, en las señales de equilibrio o desequilibrio que tu organismo manifiesta. Empezar a tomar conciencia de qué es lo que como y cómo me siento, en qué momento y cómo funciona mejor mi cuerpo.

Pero antes de iniciar cualquier plan de alimentación, revisa adecuadamente si realmente es bueno para tu salud. 

Y no te olvides de regresar al concepto completo: debes alimentar sanamente tu cuerpo, mente y emociones. Por eso, también tus hábitos y estilo de vida son fundamentales para alimentarte de manera integral. 

 

Y para dar el primer paso, aquí estamos. 

En Aware queremos que tu alimento sea tu medicina, que te des el tiempo de alimentarte sanamente para que después no tengas que dedicar tiempo a estar enferm@. 

Si tienes duda de cuándo es buen momento para acudir a una consulta de nutrición te dejamos este link: https://centroaware.mx/consulta-nut/ o si tienes alguna duda, puedes consultar con nuestra nutrióloga clínica funcional tus dudas amoncada@centroaware.mx 

Pero si ya estás list@ y decidid@ a descubrir cuál es la alimentación saludable para tí, haz una cita en nuestra área de Nutrición Clínica Funcional en nuestro teléfono +55 7597 6381 o al Whatsapp +55 7369 5161

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