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Hoy día se ha acelerado el índice de ansiedad en los niños y adolescentes se estima que un 15%  a 20% desarrollan un trastorno de ansiedad; siendo las más frecuentes ansiedad por separación y fobias específicas (Beesdo, Knappe y Pine, 2009). Recordemos que la ansiedad surge del miedo, por lo que si se tiene algún sentimiento de peligro comienza los síntomas de ansiedad como respuesta de protección al peligro.

En niños pequeños es muy común que haya momentos en que se sientan totalmente vulnerables en ciertas circunstancias,  ya que dependen 100% de sus padres, por lo que es muy importante que les enseñemos a relacionarse con su ansiedad y enseñarle a convivir con ella, puesto que va a formar parte de su crecimiento, mientras que puedan discernir lo que realmente pueda representar un escenario de peligro, ya que su imaginación y vulnerabilidad podría llegar muy lejos. Por ejemplo en la infancia dejarlo varias horas llorando puede representar un verdadero peligro o una discusión de los padres que le niño presencie puede ser determinante para desatar síntomas de ansiedad o algún grito hacía el niño podría representar mucha tensión.

La causas son multifactoriales pero si queremos entenderlo desde su profundad es necesario entender el ambiente en donde se desenvuelve el pequeño o adolescente, ver su ambiente familiar, social y circunstancial, no sólo considerar al indivicuo como separado de todo su contexto.

Los factores que pueden estar involucrados con los trastornos de ansiedad en la niñez serían:

  • Factores genéticos y constitucionales: estos pueden tener un papel presisponente para un desarrollo de ansiedad pero no es determinante.
  • Percepción del niño: el cómo viva la experiencia y la traduzca será determinante para elevar la ansiedad.
  • Estilo educativo y de cuidado por parte de los padres: la ansiedad puede ser aprendida por alguno de los padres, o  si hay una sobreexigencia donde hay reglas muy severas que son valorados si solo si cumplen con las expectativas en tener buenas calificaciones o desarrollar algún talento anelado por los padres o todo lo contrario, no hay un cuidado, atención adecuado y no tienen un vinculo afectivo.
  • Acontecimientos circunstanciales de máximo estres: el vivir una experiencia de terremoto, accidente, guerra.
  • Ambiente social desfavorable: en un ambiente de mucha competencia en la escuela, desarrollarse en un ambiente hostil y violento, país en guerra o inseguridad social.
  • No tener un buena orientación: hoy día tienen muchos estímulos tanto visuales como de información, es decir se encuentran muy vulnerables a escuchar noticias de inseguridad o violencia lo que les puede estimular  ansiedad, además que cada vez más tienen menos actividades al aire libre lo que les puede generar no confiar en el exterior.

 

¿Cómo saber si mi hijo es ansioso?

Dependiendo de la edad del niño va a manifestar distintas características, ya que dependen de su desarrollo fisiológico, recordemos que la ansiedad es una sobre activación del sistema nervioso simpático, puesto que este es el que se activa con cualquier señal de alerta.

  • Cuando son muy pequeños suelen tener una actividad excesiva a los demás niños, gritos continuos y estridentes, dificultades en el momento de separación inclusive al irse a dormir, llanto o alteraciones de sueño.
  • Algunos niños se quedan quietos llorando con mucha angustia
  • El desarrollo de tics nerviosos
  • Tener enuresis o coproneresis
  • Malestar excesivo cuando ocurre o anticipa una separación respecto al hogar o padres o cuidadores.
  • Preocupación excesiva por la posibilidad de que suceda un extravio o secuestro
  • Morderse las uñas
  • Temor acusado y persistente que es excesivo o irracional a algo en especifico

 

Consejos para ayudar a tratar su ansiedad:

  • Contención, en ese momento tu hijo siente que está en peligro por lo que un abrazo y palabras que le expliquen lo acontecido para que lo pueda entender desde otra perspectiva más segura.
  • Relajación y respiraciones de series de 3 inhalaciones y 3 exhalaciones.
  • Actividades deportivas y recreativas
  • Acompañar al niño o adolescente a que tome sus propias decisiones, de esta manera aprenderá y será poco a poco más responsable, así como también mejorara su autoestima y autoconfianza.
  • Estar pendientes de la información que obtenga de redes sociales para poderlo orientar.
  • Tener una buena comunicación con su hijo es primordial para poderlo entender mejor así como percibir sus miedos que no tienen una razón aparente.
  • Enseñarle a no resistir la ansiedad, sino sentirla para poder trabajarla y tener un buen manejo de esta.
  • Enseñarle a desarrollar la auto-observación de los antecedentes, la conducta y los pensamientos.
  • De ser necesario ir con un especialista para que apoyen a su proceso de ansiedad.

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La nutrición es el conjunto de procesos para que el organismo se abastezca de nutrimentos, para que cada célula los incorpore y cada célula los utilice. Los seres vivos obtenemos los nutrimentos mediante la ingestión de los alimentos y, la salud depende de la calidad de la nutrición. La nutrición clínica estudia la fisiología, la composición corporal, la bioquímica, la anatomía,  y la química de los alimentos para brindar cierta nutrición a un organismo humano en el desarrollo de la vida en el que se encuentre considerando, atendiendo al mismo tiempo, el ambiente socio-cultural y el estado emocional de la persona para así realizar ciertas sugerencias alimentarias que le impacten de manera positiva.

La nutrición funcional emplea los nutrimentos que se han descubierto en distintas fuentes alimenticias (frutas, verduras, grasas, cereales, leguminosas, proteínas, hierbas y especias comestibles) para conservar y recobrar el estado de salud de los órganos, de la fisiología y de la bioquímica del cuerpo humano. Un pequeño ejemplo de ello son las fibras prebióticas contenidas en distintas fibras de verduras y frutas que estimulan el crecimiento, la proliferación y actividad de determinados microbios saludables en el intestino provocando con ello una mejor absorción de vitaminas y minerales, compuestos que son vitales para que las reacciones bioquímicas celulares se puedan llevar a cabo. Existen innumerables sustancias nutritivas en los alimentos que tienen el poder de conservar la biología del cuerpo humano en óptimo funcionamiento y, por ello, es trascendental el uso de éstas para recobrar la salud.    

En AWARE practicamos la nutrición clínica y funcional, es de esta manera que  planteamos un proceso dietoterapéutico personalizado, con herramientas útiles y didácticas que le permiten a la persona que nos visita  re-conectarse con su bienestar mediante la inclusión de alimentos funcionales, estos alimentos provocan reacciones fisiológicas benéficas y con ello el cuerpo adquiere el poder de sanarse. Una parte vital de nuestra área de nutrición radica en transmitir cuáles son éstos alimentos y cómo emplearlos dentro de las sugerencias alimentarias que  recomendamos creando así una dieta que corrija en poco tiempo deficiencias nutrimentales y al mismo tiempo permita Remover, Reemplazar, Reparar, Restaurar y (R) Balancear la microbiota del organismo.

Con todo lo anterior nuestro principal propósito es que, a través de nuestras estrategias alimentarias disfrutes de estar en un cuerpo con un sistema inmunológico fuerte, con un metabolismo eficiente, con  energía suficiente, y listo para estar en la vida con todo lo que ésta nos regala día a día.


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Ya hemos visto en otros artículos, algunas de las características y beneficios de la terapia nutricional intravenosa. Ahora veremos algunos de los tipos más frecuentes y sus aplicaciones.

Existen muchas sustancias que pueden ser utilizadas en la terapia nutricional intravenosa y por lo tanto las posibles combinaciones o fórmulas pueden ser muy variadas.

Algunas de las sustancias o fórmulas más utilizadas son:

  • Desintoxicante: tomando en cuenta el medio ambiente extremadamente tóxico en el que vivimos hoy en día, no es sorpresa que este sea una de las fórmulas más populares y utilizadas en la terapia intravenosa. Se pueden usar diversas sustancias como el ácido alfa lipoico y/o el glutatión que son dos de los más poderosos antioxidantes con los que el cuerpo cuenta.
  • Inmune: otra fórmula muy popular, que busca fortalecer el sistema inmunológico. Podría utilizarse en personas que se enferman demasiado, como prevención en temporada alta de resfriados, incluso en personas con enfermedades autoinmunes. Suele utilizar sustancias como la vitamina C en altas dosis y algunos minerales importantes para el sistema inmunológico.
  • Magnesio: el magnesio es uno de los minerales más importantes para el organismo y es una de las deficiencias más comunes. Este mineral se puede usar para tratar deficiencias del mismo o para tratar migrañas.
  • Multis: Se pueden administrar diversas combinaciones de vitaminas y minerales para crear varias fórmulas que busquen suplementar distintas deficiencias.
  • Cáncer: existe mucha investigación sobre el uso de la vitamina C a altas dosis para el tratamiento de varios tipos de cáncer.
  • Quelaciones: diversas sustancias se han usado con el propósito que quelar metales pesados del cuerpo, es decir extraerlos de la circulación del organismo. La intoxicación por metales pesados puede ser un serio problema de salud.
  • Deportivos: utilizados para aumentar el rendimiento deportivo, usan sustancias como la L-carnitina y la L-glutamina para mejorar el desempeño físico y acelerar la velocidad de recuperación de los atletas.
  • Hidratantes: en ocasiones las personas simplemente necesita mejorar su estado de hidratación. La vía intravenosa puede ser muy útil en estos casos.

Estos son solo algunos ejemplos de los tipos de nutrición intravenosa que se pueden usar. Como ven las combinaciones pueden ser casi infinitas dependiendo de los materiales disponibles y del objetivo de la terapia. Se debe ser muy cuidadoso al hacer estas fórmulas y respetar la osmolaridad de la misma para evitar complicaciones. Cuando son preparadas y administradas por alguien con el conocimiento y experiencia necesarios, la terapia nutricional intravenosa es muy segura y útil.


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“La salud es el verdadero tesoro y no el oro ni la plata.” Ghandi

La salud es lo más importante, sin ella no podemos gozar de la vida. Todos deberíamos cuidar activamente nuestra salud, desafortunadamente la mayoría de las personas parecen más interesadas en otras cosas como el trabajo, las fiestas, los bienes materiales, etc. Y como dice el dicho, uno no sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido. Entonces, para recuperar o mantener la salud, les dejo estos 7 simples consejos. Pero no se confundan, aunque estos 7 consejos sean simples o parezcan aburridos son en realidad muy poderosos. Aquí vamos:

 

  1. Sueño. Lo sé, nada nuevo. Desde hace mucho tiempo nos han repetido una y otra vez la importancia del sueño para la salud. Y es por una buena razón. Aún no terminamos por descifrar todo lo que ocurre durante el sueño pero sabemos que es de vital importancia. No por nada la deprivación del sueño es usada como técnica de interrogatorio y tortura. Simplemente porque el ser humano no puede vivir sin el sueño. Y otra vez, nada nuevo pero parece ser que el número “mágico” sigue siendo 7-8 horas de sueño todas las noches. Seis horas parecen ser el mínimo saludable, mientras que por el otro lado si necesitas más de 9 horas de sueño para poder funcionar como un ser humano decente, tienes problemas. Puntos extras: trata de irte a dormir y despertarte a la misma hora todos los días. ¡Sí! todos los días, incluso los fines de semana. Recuerden, el ser humano se rige por un reloj biológico, no es bueno estarle cambiando el horario a cada rato. Y trata de dormir en completa oscuridad, idealmente el cuarto no es el lugar para una televisión.
  2. Estrés. Los efectos nocivos del estrés están bien estudiados. No podemos vivir sin nada de estrés, la vida sería demasiado aburrida y no tendríamos ninguna motivación, pero los niveles de estrés que maneja la persona promedio hoy en día están muy por arriba de lo que se podría considerar saludable. Cientos de enfermedades han sido relacionadas con el estrés, incluyendo las cardiovasculares y el cáncer, pero puede afectar todos los sistemas. Busca una forma de manejo de estrés que vaya con tu personalidad y que se ajuste a tu estilo de vida. Esto puede ser meditación, yoga, ejercicios de respiración, colorear mandalas, o lo que sea que te ayude a relajarte. Encuentra algo que te funcione y hazlo todos los días. Dos veces al día si es necesario.
  3. Dieta. Somos lo que comemos (y absorbemos). Si comes comida chatarra, te sentirás como chatarra. Si comes alimentos saludables, lo más probable es que estés saludable. Pero ¿qué es un alimento saludable? Con tanta información (o desinformación) disponible hoy en día es difícil saber qué es un alimento saludable. El alimento ideal es uno que tiene muchos nutrientes y es poco inflamatorio. Tristemente la mayoría de los alimentos que se consumen son todo lo contrario. Altamente inflamatorios y con pocos o ningún nutriente. Y aunque la dieta debe ser personalizada, creo que un buen punto de partida para la mayoría de las personas es una dieta tipo paleo.
  4. Ejercicio. Nuestros antepasados no tenían que hacer ejercicio. Su rutina diaria contenía suficiente actividad física para mantenerlos saludables. Hoy, gracias a un estilo de vida cada vez más sedentario, necesitamos “hacer ejercicio”. Mi respuesta a la pregunta ¿cuál es el mejor ejercicio? es: el que más te guste. No importa cual crea yo que es el  mejor ejercicio, si no te gusta no lo vas a hacer. Entonces, encuentra algo que te guste hacer y hazlo todos los días o casi todos los días. Aparte de eso, creo que todos deberíamos tener una práctica de movimiento (yoga, animal flow, danza, etc.) y hacer ejercicio de resistencia (p.ej. levantar pesas) por lo menos una vez a la semana para hacer y/o mantener nuestra masa muscular.
  5. Naturaleza. ¿Sabían que hoy existe algo llamado trastorno por déficit de naturaleza? Claro que no es un diagnóstico que su médico convencional les va a dar, pero es una realidad. El ser humano está diseñado para estar en la naturaleza. Así fue durante miles, incluso millones, de años. Es solo hasta relativamente poco en nuestra historia que nos hemos alejado tanto de la naturaleza. Esto tiene muchos problemas como la deficiencia de vitamina D, el desequilibrio de nuestra flora intestinal, la acumulación de toxinas en el cuerpo, la interrupción de los ritmos biológicos, etc. Mi recomendación: traten de estar en contacto con la naturaleza todos los días. Jueguen con sus mascotas, caminen descalzos en la tierra o en el pasto, tomen el sol por lo menos 15 minutos, abracen un árbol, hagan algo de jardinería.
  6. Relaciones. Las relaciones que tenemos, ya sean amistosas, de familia, amorosas, sexuales, de trabajo, etc. son muy importantes para nuestra salud. Históricamente el ser humano ha sido un ser de sociedad. Ahora, con el internet y sus redes sociales, y otras comodidades de la vida moderna, el ser humano ha sido capaz de vivir cada vez más aislado y “sobrevivir”. Claro, ahora no necesitas que tus amigos te ayuden a cazar un jabalí, puedes pedir comida desde tu teléfono, o comprar algo en la tiendita de la esquina. Pero que podamos sobrevivir de esta manera no es supervivir, es decir vivir al máximo. Para eso, necesitamos  la convivencia con otros seres humanos, el sentido de pertenencia y de propósito que esto nos da. ¿No será que este aislamiento social sea la causa de las tasas cada vez más altas de depresión y suicidio? Mejor formen parte de un grupo social, y traten de pasar menos tiempo en las redes sociales y mejor sean más sociables con las personas de carne y hueso.
  7. Juego. Por último, ¿quién dice que los adultos no podemos jugar? El juego es fundamental para nuestra salud. Otra vez, somos animales sociales, y todos los animales juegan. No se tomen la vida tan en serio. Traten de jugar por lo menos una hora a la semana con alguien más, y todos los días por lo menos hagan algo que les guste hacer, que los haga reir.

 


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Para nutrirnos adecuadamente necesitamos comer sano y llevar un estilo de vida saludable, esto no sólo es importante para nuestro aspecto, sino también para sentirnos bien y poder disfrutar de la vida. Es importante tomar las decisiones adecuadas con respecto a nuestro estilo de vida, seguir hábitos alimentarios saludables y hacer ejercicio habitualmente, para poder aprovechar al máximo lo que la vida nos puede ofrecer. Una nutrición adecuada también puede ayudarnos a reducir el riesgo de ciertas afecciones como la obesidad, las enfermedades cardíacas, la hipertensión, la diabetes, algunos tipos de cáncer entre otras enfermedades, por eso hoy te traemos 10 tips que podrían ayudarte a nutrirte mejor.

1. Masticar bien los alimentos. Esta es una necesidad de nuestro sistema digestivo, desde nuestro primer contacto del alimento con la boca, se comienza a digerir el alimento con la ayuda de enzimas digestivas que presentamos en la saliva, pero también la adecuada trituración del alimento para deglutirlo en forma papilla y no en trozos, ayuda a que el proceso digestivo sea más eficiente y por consiguiente mejor absorción de los alimentos.

2. Evitar tomar mucha agua u otros líquidos durante la comida. Los alimentos necesitan de la concentración necesaria para poder ser procesados y absorbidos, si tomamos mucha agua durante la comida, estaremos provocando que los nutrimentos se diluyan en el agua y que disminuya la concentración necesaria de ácido clorhídrico presente en el estómago para que ocurra una digestión exitosa.

3. Estar presentes; en el momento de cada comida, percibiendo las texturas y los sabores, centrar toda nuestra atención en ese momento. Estar consciente de cada cosa que hacemos es importante para mantener el equilibro mente cuerpo y poder estar atentos a las señales de nuestro cuerpo, esto es sumamente importante porque nos integra como organismo y funcionamos como el sistema biológico que somos y no como máquinas.

4. Compartir la comida con una compañía agradable, en un lugar tranquilo y que la comida sea agradable a la vista. El comer en un ambiente tranquilo y en armonía, nos ayuda a que todo el proceso de digestión lleve sus tiempos adecuadamente, de una manera pausada los órganos funcionan mejor y liberamos hormonas y neurotransmisores necesarios para que el procesamiento de los alimentos, la absorción y asimilación de los nutrimentos sea efectivo y además evita que relacionemos ciertos alimentos con momentos conflictivos, que luego podrían desencadenar intolerancias o alergias.

5. Comer con apetito. La sensación de tener hambre es la señal de nuestro cuerpo de la necesidad de alimentarnos, tener apetito significa que nuestro sistema digestivo, sistema nervioso central e inmunológico están preparados para recibir el alimento, si comemos sin apetito, generamos una sobrecarga de nuestros órganos digestivos, predisponiendo a acumular grasas y toxinas innecesarias y a enlentecer el movimiento natural del proceso digestivo.

6. Comer comidas con variedad de colores. La variedad de la comida nos permite incorporar mayor cantidad de nutrimentos necesarios para nuestro cuerpo, además de ser más agradable a la vista, desde el punto de vista de la medicina china, se plantea que cada color y sabor diferente en los alimentos, estimula funciones específicas en determinados órganos.

7. Comer solo hasta el momento en que nos sintamos satisfechos, evitar comidas copiosas. El exceso de comida interrumpe el flujo natural de la digestión, generando más trabajo para el sistema digestivo, demorando el proceso de fermentación del alimento, desencadenando inflamación no solo a nivel gástrico e intestinal, sino en todo el organismo, por el exceso de radicales libres que se liberan (sustancias que generan inflamación y envejecimiento celular)

8. Tener suficiente ácido clorhídrico en estómago. En ocasiones no somos conscientes de la importancia de mantener un adecuado nivel de acidez en el estómago (el ácido clorhídrico), esto nos permite no solo digerir mejor los alimentos, también estimula la producción del factor intrínseco, sustancia necesaria para que se absorba adecuadamente el hierro, vitamina B12 y ácido fólico, además los niveles de ácido adecuados en estómago impiden el paso de Bacterias, Virus, Parásitos, u Hongos a los intestinos.

9. Tener suficientes enzimas digestivas. Las enzimas digestivas nos ayudan a degradar de manera eficiente los alimentos para que luego puedan ser absorbidos los nutrimentos. Muchas veces a medida que avanzamos en edad vamos perdiendo la capacidad de secretar estas enzimas, siendo la causa de inflamaciones digestivas o que no haya una nutrición eficiente.

10. Tener una adecuada microbiota intestinal. La microbiota intestinal, son los gérmenes que normalmente viven en nuestros intestinos como parte de la flora intestinal, entre ellos se encuentran bacterias, parásitos y hongos, estos normalmente conviven en nosotros de manera balanceada, aportándonos muchos beneficios, desde cuidar la pared intestinal, hasta regular nuestro sistema inmunológico, pero si se pierde ese balance y ocurre un sobrecrecimiento de los mismos, desencadenan un proceso inflamatorio a nivel de las vías digestivas, impidiendo la suficiente absorción de nutrimentos, por ello es necesario en momentos determinados tomar los probióticos adecuados, ayudando a reestablecer un balance adecuado de la microbiota.

Estos solo son 10 consejos que podrían ayudarte a tener una mejor nutrición, quedan cosas por decir como la importancia de estar atentos a los avisos de nuestro cuerpo cuando algún alimento no es bien tolerado, comer los alimentos de temporada, preferiblemente orgánicos, evitar los alimentos que contengan azúcar refinada, harinas refinadas y lácteos, evitar los alimentos que contengan conservadores, colorantes, espesantes y otros productos químicos artificiales, pero el tiempo no nos da para más, en otros espacios abordaremos más sobre este y otros temas importantes para mantener nuestra salud.


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“Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”
Santiago Ramón y Cajal

Cambios de hábitos

Hoy día existen varias teorías del tiempo en que se forman los hábitos, la más conocida es la teoría de Maxwell
Maltz, quien hizo una profunda investigación basándose en sus pacientes que sufrían una amputación y se
tardaban aproximadamente 21 días en adaptarse a su nueva autoimagen y en tener otra plano mental, en su libro
“Psicocibernetica” hace referencia que es posible insertar este cambio siempre y cuando no se involucrara un
juicio crítico hacia ellos mismos, simplemente que hicieran los ejercicios convenidos sin pensarlos, sin analizarlos
o querer intelectualizarlos, pasado este lapso de tiempo su cerebro se acostumbraría automáticamente.

El cerebro crea hábitos constantemente, ya que es una forma de ahorrar le energía y esfuerzo, esto es porque no
necesita pensar y lo realiza en automático, lo malo es que no hace una distinción entre los que nos beneficia y los
que no, por ejemplo podemos fumar un cigarro después de comer o salir a caminar, esto depende de lo que
nosotros hayamos sembrado. La buena noticia es que se pueden modificar o crear otros nuevos cuando tienes un
motivador importante, disciplina y paciencia, pero se requiere de una repetición constante en lo que se instaura
como una rutina automática.

Como mencionamos antes si bien necesitas 21 días para adaptar una nueva imagen en tu cerebro se habla
también de que se necesitan 66 días para su formación y consolidación, para ello es necesario implementar una
señal que sería el detonador, una rutina y una recompensación lo suficiente mente poderosa para repetir el
proceso, esto dependerá de la acción que se quiere implementar, es decir, no es lo mismo hacerse el habito de
tomar agua con limón todos los días a salir a correr a las 5 am.

Así mismo la investigación del University College de Londres, concordó que la media eran 66 días para la
formación de un hábito, para ello realizaron una investigación con 96 voluntarios, los cuales fueron
monitoreados con una conducta nueva, el mínimo de tiempo fue 18 días y el máximo 254 días.

Entre más se repita nuestro cerebro hará las conexiones correspondientes para automatizarlo y hacerlos de
manera inconsciente, el motivador tiene que estar ligado a una recompensa emocional lo suficientemente
significativa para realizarlo mínimo 66 veces, así que no lo pienses solo hazlo!

El comenzar con pequeños hábitos te ayudara a entrar en esa practica y a conocer cuales son esas recompensas
y ese tiempo que realmente a ti te funciona, recuerda que eres único y que si bien las investigaciones y las
estadísticas dan un promedio cada uno tenemos nuestra forma única de mejorar nuestra salud.

Si consideras que tienes hábitos muy arraigados y sabes que por tu salud necesitas cambiarlos y sientes que solo
no puedes te recomendamos buscar ayuda de un psicoterapeuta, los especialistas serán ese apoyo que necesitas
para alcanzar una salud plena.

Te recomendamos estas lecturas sobre el cambio de hábitos:

• Charles Duhigg “El Poder de los hábitos”
• Jean Dean “Haciendo hábitos, rompiendo hábitos”
• Maxwell Maltz “Psicocibernetica”

 
Referencia
Maxwell Maltz, (1960) “Psico- Cibernetica” Herrero Hermanos Sucesores, México
Charles Duhigg (2012), “El poder de los hábitos”, Urano, México
http://www.hablemosdeneurociencia.com/los-habitos-huella-cerebro/
https://habitualmente.com/los-habitos-segun-la-ciencia/
https://es.oldmedic.com/13-books-that-shine-light-on-habit-change-1978

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Cuando se tiene diagnosticado Diabetes Mellitus, una enfermedad en donde hay
demasiada azúcar circulando en el torrente sanguíneo, lo peor que podemos
hacer es:

1. No realizar movimiento corporal. Esto aumentara las posibilidades de la mala absorción del azúcar en sangre ya que la insulina, la hormona encargada de absorber el azúcar en el cuerpo, se activa en el momento en
que realizamos cualquier tipo de ejercicio físico o actividad física.
2. Dejar de consumir verduras frescas como fuente principal de fibra dietética. La fibra insoluble y soluble contenida en las verduras tiene un
efecto regulador del azúcar en la sangre además de alimentar a la microbiota intestinal (flora intestinal) restableciendo la salud intestinal. Un intestino saludable es la base para que la glucosa se regule.
3. Evitar descansar suficiente. Cuando los ciclos del sueño no se completan, se duerme poco o no se descansa bien, las hormonas del estrés como: adrenalina y cortisol se disparan lo cual provoca una sobre estimulación de insulina, esta acción a lo largo del tiempo provoca resistencia a la insulina.
4. Consumir fruta sin medida. La fruta, aunque sea fresca, es una buena fuente de azúcar, estar bebiendo jugos o porciones sin medida de este grupo de alimento incrementa de manera sustancial la glucosa en sangre.
5. Servirse demasiados cereales en cada servicio de alimento. La cantidad de alimento que ingerimos es directamente proporcional a la
cantidad de insulina que debe producir el cuerpo para poderse absorber por tanto, es vital verificar cuál es la cantidad de cereal (arroz, tortilla, pan, pasta, sopas) que el cuerpo puede absorber y regular su consumo.
6. Incluir alimentos industrializados en la dieta diaria. La mayoría de los alimentos empaquetados, enlatados, envasados contienen distintos tipos de azúcar para su conservación. Cocinar con estos alimentos o incluirlos en la dieta puede aumentar el riesgo de incluir más azúcar en el cotidiano sin darnos cuenta.


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