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Ya hemos visto en otros artículos, algunas de las características y beneficios de la terapia nutricional intravenosa. Ahora veremos algunos de los tipos más frecuentes y sus aplicaciones.

Existen muchas sustancias que pueden ser utilizadas en la terapia nutricional intravenosa y por lo tanto las posibles combinaciones o fórmulas pueden ser muy variadas.

Algunas de las sustancias o fórmulas más utilizadas son:

  • Desintoxicante: tomando en cuenta el medio ambiente extremadamente tóxico en el que vivimos hoy en día, no es sorpresa que este sea una de las fórmulas más populares y utilizadas en la terapia intravenosa. Se pueden usar diversas sustancias como el ácido alfa lipoico y/o el glutatión que son dos de los más poderosos antioxidantes con los que el cuerpo cuenta.
  • Inmune: otra fórmula muy popular, que busca fortalecer el sistema inmunológico. Podría utilizarse en personas que se enferman demasiado, como prevención en temporada alta de resfriados, incluso en personas con enfermedades autoinmunes. Suele utilizar sustancias como la vitamina C en altas dosis y algunos minerales importantes para el sistema inmunológico.
  • Magnesio: el magnesio es uno de los minerales más importantes para el organismo y es una de las deficiencias más comunes. Este mineral se puede usar para tratar deficiencias del mismo o para tratar migrañas.
  • Multis: Se pueden administrar diversas combinaciones de vitaminas y minerales para crear varias fórmulas que busquen suplementar distintas deficiencias.
  • Cáncer: existe mucha investigación sobre el uso de la vitamina C a altas dosis para el tratamiento de varios tipos de cáncer.
  • Quelaciones: diversas sustancias se han usado con el propósito que quelar metales pesados del cuerpo, es decir extraerlos de la circulación del organismo. La intoxicación por metales pesados puede ser un serio problema de salud.
  • Deportivos: utilizados para aumentar el rendimiento deportivo, usan sustancias como la L-carnitina y la L-glutamina para mejorar el desempeño físico y acelerar la velocidad de recuperación de los atletas.
  • Hidratantes: en ocasiones las personas simplemente necesita mejorar su estado de hidratación. La vía intravenosa puede ser muy útil en estos casos.

Estos son solo algunos ejemplos de los tipos de nutrición intravenosa que se pueden usar. Como ven las combinaciones pueden ser casi infinitas dependiendo de los materiales disponibles y del objetivo de la terapia. Se debe ser muy cuidadoso al hacer estas fórmulas y respetar la osmolaridad de la misma para evitar complicaciones. Cuando son preparadas y administradas por alguien con el conocimiento y experiencia necesarios, la terapia nutricional intravenosa es muy segura y útil.


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Existen muchas razones por las que una persona puede estar deficiente en uno o varios nutrientes. Por un lado, está el hecho que los alimentos de hoy son considerablemente menos nutritivos de lo que eran hace algunos años, esto debido al maltrato de la tierra donde crecen estos alimentos. Algunas personas estiman que, por ejemplo, una manzana, podría ser hasta 50% menos nutritiva hoy que hace 50 o 100 años. Esto hace que hoy sea realmente difícil obtener todos los nutrientes que necesitamos a través solo de la dieta. Y si además consideramos que la mayoría de las personas no tienen una dieta realmente nutritiva, entonces no es sorpresa que la mayoría de las personas están deficientes en por lo menos un nutriente.

Un estudio (1) del Diario de la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva analizó la dieta de 70 atletas. Todos estuvieron deficientes en por lo menos 3 nutrientes. ¡Algunas en hasta 15!

Las deficiencias más comunes fueron:

  • Yodo
  • Vitamina D
  • Zinc
  • Vitamina E
  • Calcio

Otro estudio (2) del mismo diario que comparaba dietas populares como la Atkins, South Beach, y DASH, encontró las siguientes deficiencias clave:

  • Vitamina B7
  • Vitamina E
  • Vitamina D
  • Cromo
  • Yodo
  • Molibdeno

Otra razón importante de deficiencias nutricionales es la malabsorción de los mismos. Supongamos que tenemos la dieta perfecta, llena de alimentos con una gran variedad nutricional, orgánicos,  etc. Pero nuestro aparato digestivo está enfermo, inflamado, dañado, lo que provoca que no puedan funcionar de forma óptima. En este caso, a pesar de tener una dieta ideal, no podremos absorber los nutrientes que necesitamos. Lo que tenemos que hacer entonces es arreglar el tubo digestivo. Para eso hacemos un protocolo de reparación intestinal.

Pero mientras hacemos esto, podemos hacer algunas cosas para mejorar el estado nutricional, como:

  1. Mejorar la dieta: La dieta ideal es una rica de alimentos de gran densidad nutricional, y lo menos inflamatoria posible. Algunos de los alimentos con mayor densidad nutricional son los órganos y vísceras, las nueces y semillas, el cacao, los pescados y mariscos, el puerco, la res, los huevos, y los vegetales. Aunque el aparato digestivo se encuentre inflamado, si consumimos una dieta más rica en nutrientes, por lo menos aseguramos que unos cuantos más entren al cuerpo.
  2. Utilizar mejores suplementos: Cuando se trata de suplementos tenemos desde los de muy pobre calidad hasta unos buenísimos. Por ejemplo, si usamos formas aminoqueladas de un mineral como el magnesio, es decir magnesio que está  pegado a un aminoácido, este se absorbe mucho mejor que otras formas de magnesio. Otro ejemplo es el folato. El folato es la forma activa del ácido fólico. El ácido fólico es la forma sintética del folato. El cuerpo tiene que convertir el ácido fólico en folato, el problema es que la mayoría de las personas en el mundo, y especialmente en México, no pueden hacer esta conversión adecuadamente. Si en lugar de dar la forma inactiva de un nutriente, como lo es el ácido fólico, les damos la forma activa, como el folato, el estado nutricional mejora.
  3. Evitar pérdidas innecesarias: El ejemplo perfecto es el de una mujer con menstruaciones muy abundantes y que tiene anemia. Le podemos dar todo el hierro del mundo pero si no corregimos el trastorno menstrual, las pérdidas siempre serán mayores.   
  4. Por último, otra opción que tenemos para resolver deficiencias nutricionales cuando el tubo digestivo se encuentra inflamado es la Terapia Nutricional Intravenosa (TNIV). Esta consiste en administrar uno o varios nutrientes a través de la vena. Esto tiene varias ventajas además de la de “saltarse” al tubo digestivo inflamado. Algunas de estas ventajas son:
    1. Se pueden administrar dosis más altas de ciertos nutrientes. Nutrientes como la vitamina C o el  magnesio tienen una dosis de tolerancia digestiva. Es decir, que después de cierta dosis el nutriente deja de absorberse a través de la pared del intestino y es excretada, esto puede provocar heces sueltas o diarrea. Con la TNIV se pueden administrar dosis mucho mayores de estos nutrientes sin este problema.
    2. Los nutrientes no tienen que pasar por el hígado. esto se llama el efecto del primer paso y lo que pasa básicamente es que después de absorberse un nutriente en el intestino pasa a la circulación y va a dar al hígado donde sufre modificaciones, a veces disminuyendo el poder del nutriente o incluso desactivarlo completamente. Con la TNIV nos “saltamos” el hígado y ponemos los nutrientes directamente  en la circulación para que lleguen a todas las células del cuerpo.

En conclusión, las deficiencias nutricionales son muy comunes y son varias las causas que las pueden provocar. Idealmente tendríamos una dieta muy nutritiva y aparatos digestivos sanos lo que garantizaría que obtuviéramos todos los nutrientes necesarios para vivir una vida plena. Desafortunadamente esto no es así, pero podemos hacer varias cosas para remediarlo. Si crees que tienes problemas digestivos, o incluso problemas por deficiencias nutricionales, o si simplemente crees que tu dieta podría ser mejor, visítanos en Aware, te esperamos.

 

  1. https://jissn.biomedcentral.com/articles/10.1186/1550-2783-3-1-51
  2. https://jissn.biomedcentral.com/articles/10.1186/1550-2783-7-24

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“La salud es el verdadero tesoro y no el oro ni la plata.” Ghandi

La salud es lo más importante, sin ella no podemos gozar de la vida. Todos deberíamos cuidar activamente nuestra salud, desafortunadamente la mayoría de las personas parecen más interesadas en otras cosas como el trabajo, las fiestas, los bienes materiales, etc. Y como dice el dicho, uno no sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido. Entonces, para recuperar o mantener la salud, les dejo estos 7 simples consejos. Pero no se confundan, aunque estos 7 consejos sean simples o parezcan aburridos son en realidad muy poderosos. Aquí vamos:

 

  1. Sueño. Lo sé, nada nuevo. Desde hace mucho tiempo nos han repetido una y otra vez la importancia del sueño para la salud. Y es por una buena razón. Aún no terminamos por descifrar todo lo que ocurre durante el sueño pero sabemos que es de vital importancia. No por nada la deprivación del sueño es usada como técnica de interrogatorio y tortura. Simplemente porque el ser humano no puede vivir sin el sueño. Y otra vez, nada nuevo pero parece ser que el número “mágico” sigue siendo 7-8 horas de sueño todas las noches. Seis horas parecen ser el mínimo saludable, mientras que por el otro lado si necesitas más de 9 horas de sueño para poder funcionar como un ser humano decente, tienes problemas. Puntos extras: trata de irte a dormir y despertarte a la misma hora todos los días. ¡Sí! todos los días, incluso los fines de semana. Recuerden, el ser humano se rige por un reloj biológico, no es bueno estarle cambiando el horario a cada rato. Y trata de dormir en completa oscuridad, idealmente el cuarto no es el lugar para una televisión.
  2. Estrés. Los efectos nocivos del estrés están bien estudiados. No podemos vivir sin nada de estrés, la vida sería demasiado aburrida y no tendríamos ninguna motivación, pero los niveles de estrés que maneja la persona promedio hoy en día están muy por arriba de lo que se podría considerar saludable. Cientos de enfermedades han sido relacionadas con el estrés, incluyendo las cardiovasculares y el cáncer, pero puede afectar todos los sistemas. Busca una forma de manejo de estrés que vaya con tu personalidad y que se ajuste a tu estilo de vida. Esto puede ser meditación, yoga, ejercicios de respiración, colorear mandalas, o lo que sea que te ayude a relajarte. Encuentra algo que te funcione y hazlo todos los días. Dos veces al día si es necesario.
  3. Dieta. Somos lo que comemos (y absorbemos). Si comes comida chatarra, te sentirás como chatarra. Si comes alimentos saludables, lo más probable es que estés saludable. Pero ¿qué es un alimento saludable? Con tanta información (o desinformación) disponible hoy en día es difícil saber qué es un alimento saludable. El alimento ideal es uno que tiene muchos nutrientes y es poco inflamatorio. Tristemente la mayoría de los alimentos que se consumen son todo lo contrario. Altamente inflamatorios y con pocos o ningún nutriente. Y aunque la dieta debe ser personalizada, creo que un buen punto de partida para la mayoría de las personas es una dieta tipo paleo.
  4. Ejercicio. Nuestros antepasados no tenían que hacer ejercicio. Su rutina diaria contenía suficiente actividad física para mantenerlos saludables. Hoy, gracias a un estilo de vida cada vez más sedentario, necesitamos “hacer ejercicio”. Mi respuesta a la pregunta ¿cuál es el mejor ejercicio? es: el que más te guste. No importa cual crea yo que es el  mejor ejercicio, si no te gusta no lo vas a hacer. Entonces, encuentra algo que te guste hacer y hazlo todos los días o casi todos los días. Aparte de eso, creo que todos deberíamos tener una práctica de movimiento (yoga, animal flow, danza, etc.) y hacer ejercicio de resistencia (p.ej. levantar pesas) por lo menos una vez a la semana para hacer y/o mantener nuestra masa muscular.
  5. Naturaleza. ¿Sabían que hoy existe algo llamado trastorno por déficit de naturaleza? Claro que no es un diagnóstico que su médico convencional les va a dar, pero es una realidad. El ser humano está diseñado para estar en la naturaleza. Así fue durante miles, incluso millones, de años. Es solo hasta relativamente poco en nuestra historia que nos hemos alejado tanto de la naturaleza. Esto tiene muchos problemas como la deficiencia de vitamina D, el desequilibrio de nuestra flora intestinal, la acumulación de toxinas en el cuerpo, la interrupción de los ritmos biológicos, etc. Mi recomendación: traten de estar en contacto con la naturaleza todos los días. Jueguen con sus mascotas, caminen descalzos en la tierra o en el pasto, tomen el sol por lo menos 15 minutos, abracen un árbol, hagan algo de jardinería.
  6. Relaciones. Las relaciones que tenemos, ya sean amistosas, de familia, amorosas, sexuales, de trabajo, etc. son muy importantes para nuestra salud. Históricamente el ser humano ha sido un ser de sociedad. Ahora, con el internet y sus redes sociales, y otras comodidades de la vida moderna, el ser humano ha sido capaz de vivir cada vez más aislado y “sobrevivir”. Claro, ahora no necesitas que tus amigos te ayuden a cazar un jabalí, puedes pedir comida desde tu teléfono, o comprar algo en la tiendita de la esquina. Pero que podamos sobrevivir de esta manera no es supervivir, es decir vivir al máximo. Para eso, necesitamos  la convivencia con otros seres humanos, el sentido de pertenencia y de propósito que esto nos da. ¿No será que este aislamiento social sea la causa de las tasas cada vez más altas de depresión y suicidio? Mejor formen parte de un grupo social, y traten de pasar menos tiempo en las redes sociales y mejor sean más sociables con las personas de carne y hueso.
  7. Juego. Por último, ¿quién dice que los adultos no podemos jugar? El juego es fundamental para nuestra salud. Otra vez, somos animales sociales, y todos los animales juegan. No se tomen la vida tan en serio. Traten de jugar por lo menos una hora a la semana con alguien más, y todos los días por lo menos hagan algo que les guste hacer, que los haga reir.

 


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En AWARE siempre decimos esto:  “Cinco más cinco es diez, pero ocho más dos también es diez.”

Lo que queremos decir con esta frase es que podemos llegar al mismo resultado -en este caso enfermedad- por distintos caminos. La medicina convencional trata a todos los pacientes por igual. Por ejemplo, los pacientes diabéticos son todos tratados con algún tipo de hipoglucemiante o insulina sin importar cómo es que llegaron a ser diabéticos.

En la medicina china, el mismo diagnóstico convencional, como la diabetes, puede tener varios diagnósticos. Por ejemplo, estancamiento de chi por depresión del hígado, estancamiento de calor en el estómago e hígado, estasis de flema y calor, exceso de calor en estómago e intestino, humedad de corazón e intestino, deficiencia de líquidos por síndrome de calor excesivo, doble deficiencia de chi y yin, entre otros.

Esto abre todo un abanico de posibilidades terapéuticas para la misma enfermedad. Mientras que en la medicina convencional estos pacientes reciben el mismo diagnóstico  -diabetes tipo 2 y el mismo tratamiento- en la medicina china cada uno de estos síndromes sería tratado de forma diferente.

De manera similar, en la Medicina Sistémica vemos que cada paciente puede llegar a la “misma” enfermedad por caminos muy diferentes, antecedentes, mediadores y disparadores que son únicos para cada persona.

Por ejemplo, mientras que para una persona el consumo excesivo de azúcares y carbohidratos refinados podría ser el problema principal, para otra podría ser un componente emocional, y en otra más el abuso de antibióticos con la subsecuente alteración de la microbiota (o flora) intestinal que, sabemos, es fundamental para la  regulación del metabolismo, y todavía en otra persona más podría ser una intoxicación crónica de bajo grado por metales pesados.

Y de esta manera, uno de estos pacientes necesitaría de una dieta controlada en carbohidratos, incluso cetogénica, otro de psicoterapia, otro de un protocolo de reparación intestinal y el último de un tratamiento de quelación de metales pesados.

Este tipo de circunstancias son ignoradas hoy en día por la medicina convencional y son, irónicamente, clave para el éxito del tratamiento.

Desde 1956, Roger Williams, PhD, utilizó el término individualidad bioquímica para describir variaciones entre personas relacionadas a sus respuestas al medio ambiente y sus diferentes necesidades nutricionales. Señaló cómo gemelos idénticos pueden tener requerimientos distintos para su funcionamiento óptimo. Aunque tienen los mismos genes, la expresión de estos genes es diferente según su desarrollo y estatus nutricional.

En 1950, el mismo médico Wiliams acuñó el  término ‘Enfermedades Genetotróficas’ para describir un grupo de enfermedades en el que la individualidad genética crea una demanda específica de nutrientes superior al promedio para facilitar la función del sistema y prevenir la enfermedad.

Es decir, aunque la ingesta recomendada de magnesio es de 400 mg para un adulto hombre, puede haber personas que necesiten más de 400 mg al  día funcionar correctamente.


Nutrigenómica y SNPs.

La nutrigenómica es el estudio de la interacción entre los nutrientes y nuestros genes. Sabemos que 100 calorías de brócoli y 100 calorías de papas fritas no tienen el mismo efecto en el cuerpo aunque en ambos casos se trata de 100 calorías y no hace falta ser médico o nutriólogo para darse cuenta: sólo se necesita de un poco de sentido común. Sin embargo, al parecer, el sentido común no es tan común porque la mayoría de los médicos y nutriólogos hoy en día están atorados en este paradigma calórico.

En la Medicina Sistémica vemos los alimentos primero, como información, luego como energía, entre otras cosas. La información que 100 calorías de brócoli le manda a mi cuerpo es muy distinta a la información de 100 calorías de papas fritas. Mientras que la primera le “dice” a mi cuerpo que “prenda”  genes anti-inflamatorios, anti-tumorales, anti-oxidantes, etcétera, la segunda le manda el mensaje opuesto al cuerpo: activación de genes cancerígenos, inflamatorios, pro-oxidantes.

Mucho del foco de atención de la nutrigenómica se ha centrado en los polimorfismos de un nucleótido (SNP), o variantes genéticas. Un ejemplo de esto es el polimorfismo C677T del  gen MTHFR. Este SNP hace que esta enzima sea lenta, lo que da por resultado una capacidad reducida para usar los folatos y así convertir la homocisteína a metionina y luego a SAMe para el mantenimiento de la metilación de las citosinas del  ADN y, luego, el control de la expresión genética. Pero la misma mutación podría aumentar el folato usado para hacer timidina, otra base del ADN que previene mutaciones. Esto explica porque en ambientes de escasos folatos los portadores homocigotos de la mutación C677T pueden estar más propensos a ciertos defectos y al mismo tiempo protegidos contra ciertos tipo de cáncer.

Este es sólo un ejemplo de cómo un nutriente, el folato, puede alterar la expresión de diversos genes para prevenir o tratar ciertas enfermedades. Todos los nutrientes pueden tener efectos similares en el cuerpo.

Entonces los alimentos no son sólo energía o calorías, son información y medicina para el cuerpo.

La nutrigenómica y los SNPs son algunas de las bases de esta individualidad bioquímica aunque existen muchos otros factores a considerar para hacer una medicina personalizada, tales como la cosmovisión de la persona, sus lagunas en el desarrollo, sus traumas emocionales no resueltos,  la integridad de su sistema nervioso, su estatus nutricional, el funcionamiento de su sistema digestivo y su estilo de vida, entre otros.


Estos son factores que los profesionales de la salud debemos tomar en cuenta al hacer un diagnóstico y establecer un plan terapéutico, pero que desafortunadamente muchos no hacen. ¿Por qué? Ese es tema para otro día. Mientras tanto sepan que en AWARE sí nos preocupamos por hacer una medicina personalizada.

Los esperamos con los brazos abiertos.


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